viernes, 27 de marzo de 2009

La TV por el mango.


Comienza el otoño y con el una especie de decenso hacia un valle de leve desgano, cada vez mas pronunciado y que no somos demasiado capaces de remontar sino hasta el día veintiuno del noveno mes, mas menos. Se hace evidente nuestra naturaleza animal respecto de la luz solar y del calorcito en retirada que hasta (subconscientemente, si)  nos provoca rememorar tibios momentos intrauterinos. Tanta ciencia y tecnología que gracias al ánimo mercantilista generalizado se nos mete hasta por las ventanas, tiene que tener soluciones al respecto, debe tenerlas!. Se me ocurre el control remoto del televisor uno de los mayores aciertos en ese sentido. Es hasta una herramienta de creación. Con buen tino y algo de suerte resultan en ocasiones collages interesantísimos, multicolores y subyugantes, aunque las mas de las veces, lo digo, me sale algo así como la vidriera de un todo por dos pesos.

lunes, 23 de marzo de 2009

Acción!.


Muy seguido tengo la sensación de que algo bueno, estimulante y liberador está por suceder. Me quedo esperando, a veces mientras hago alguna tareíta cotidiana y… nada. Me detuve a sentir, luego a pensar una fracción de segundo y ahí me dí cuenta del error: no se debe esperar cuando se vé la salida claramente, la inmobilidad no detiene el tiempo y pone a las oportunidades en espera, detiene apenas el espacio, inútilmente. A ponerse de pié y correr hacia la luz como un loco!. La visión de túnel es a veces una bendición.

viernes, 20 de marzo de 2009

Ingeniería aplicada.



El amor tiene su propia impronta ingenieril: por ejemplo, en ella uno mas uno es uno, un uno que es la base. El promedio de las felicidades dá la felicidad resultante que a su vez es la materia prima del impulso entusiasta, el que nos lleva a superar la base, a edificar por sobre ella. Los cimientos apenas se ven (si se ven) pero vaya si son importantes. Del cuidado en su disposición, de las dimensiones, calidad y características de los componentes depende su firmeza. Lo de arriba, lo que si se vé, tiene los días contados si la base no sirve. De todos modos esa no es una excusa para no ponerle arte, para no hacerlo bello, lo mejor que nos salga de la combinación de sensatez y sentimiento, y, si además la base es firme, que arrecie el meteoro!. El miedo no se asoma donde hay progreso.